
El martes pasado, fuerzas federales detuvieron a Nazario Ramírez, líder de los transportistas afiliados a la CTM en Jalisco, en un operativo realizado en una colonia de Guadalajara. La captura de Ramírez, que presuntamente utilizaba el control de las rutas del transporte para mover drogas, contrabando y lavar dinero, golpeó al gobernador Pablo Lemus, al aparecer en una fotografía abrazado con él. En una entrevista con Carmen Aristegui, Lemus se deslindó del líder sindical. Lo conocía por haber coincidido con él en varios eventos públicos, dijo, pero no tenía relación con el dirigente obrero y mucho menos le brindaba protección.


