
Abordar el tema de la orientación vocacional no es hablar únicamente de elegir una carrera universitaria. Se trata de acompañar a las personas, desde edades tempranas, en el proceso de conocerse, reconocer sus habilidades, intereses, valores y posibilidades reales dentro de un contexto social y laboral cambiante. La figura del orientador vocacional se vuelve clave en todos los niveles educativos porque ayuda a transformar la incertidumbre en decisiones informadas y conscientes.
ORIENTAR POR NIVELES
En la educación básica, la orientación vocacional cumple una función formativa más que decisiva. No se trata de que niñas y niños definan “qué quieren ser”, sino de que empiecen a identificar lo que disfrutan, cómo aprenden, qué actividades les generan curiosidad y cuáles fortalecen su autoestima. Un orientador vocacional en esta etapa siembra bases sólidas de autoconocimiento, evita etiquetas tempranas y fomenta una visión abierta sobre el aprendizaje y el futuro.



