
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura sobre el cancelado proyecto del aeropuerto en Texcoco, al asegurar que “nunca hubiera sido una buena opción” para el país. La mandataria enfatizó que la decisión responde a factores técnicos, económicos y ambientales que, en su evaluación, comprometían su viabilidad.
Durante su declaración, explicó que la zona donde se pretendía construir la terminal presenta condiciones geológicas complejas, particularmente por los hundimientos del suelo, lo que habría generado un desafío permanente en términos de infraestructura.


