Ya de salida, la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Norma Piña, advirtió que aún con un nuevo órgano judicial supremo, las sentencias incómodas serán desacatadas por los otros dos Poderes de la Unión, el Ejecutivo y Legislativo, bajo control morenista.
Aunque hizo votos porque la nueva Corte, electa en polémicos comicios de escasa participación ciudadana, sea “una Corte independiente”.
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Piña de todas formas cree que persistirá la conducta del desacato.
“Creo que van a seguir incumpliendo sentencias de la Corte, tenemos muchas sin cumplir. Si no les gusta como viene la resolución, o piensan que es una supuesta invasión de la voluntad de otro Poder, va a seguir, porque hay muchas sentencias sin cumplir, que sÌ es preocupante”, expresó a unas horas de terminar su presidencia y su carrera en el Poder Judicial Federal.
Entrevistada en su oficina de la Corte, luego de pasar varias horas vaciando archiveros y empacando sus cosas, la Ministra asume que era inevitable el cambio en el Poder Judicial y no podía hacer mucho para evitarla.
”Para mÌ era inevitable. Era una decisión muy platicada, muy pensada desde antes de que llegara el Presidente López Obrador, era una de las promesas de campaÒa, ya se pensaba cómo vendría esta reforma”, juzgó.
También, en el balance de su mandato, aceptó que fue indebido acudir, en diciembre de 2023, a una reunión privada en la que participó el presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, porque, en su consideración, se prestó a calumnias y desinformación.
La Ministra no quiso opinar sobre el uso de acordeones para direccionar el voto en la elección judicial, con el argumento de que no ha leído la sentencia del Tribunal Electoral, donde la mayorÌa oficialista consideró que no eran prueba suficiente para invalidar los comicios.
En cuanto a la nueva Corte, prefirió “no especular” sobre cómo resolver·, pero dijo que serÌa un retroceso volver a lo que era el tribunal antes de la reforma de 1995. “Por el bien del PaÌs, esperemos que sea una Corte independiente”.
Piña dijo que el Gobierno no ha aceptado las solicitudes de ampliación presupuestal del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), pese a la situación precaria en que están laborando juzgados y tribunales.