
La hipertensión arterial es una enfermedad crónica caracterizada por niveles elevados de presión sanguínea en las arterias. En la mayoría de los casos no genera dolor ni síntomas claros durante años, lo que provoca que muchas personas desconozcan que la padecen.
Este silencio clínico permite que la presión elevada dañe de forma progresiva órganos vitales como el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos, sin que el paciente lo note hasta que aparece una complicación grave. Por ello, suele diagnosticarse después de un evento serio.
TE PUEDE INTERESAR: Presión Arterial… ¿Qué pasa si supera los 120/80 mm Hg?
Especialistas advierten que no sentir molestias no significa estar sano. La única forma confiable de detectarla es mediante la medición regular de la presión arterial, especialmente en adultos mayores de 40 años o personas con factores de riesgo.

