
El colchón tiene una variedad de usos de acuerdo con las circunstancias de las personas; por ejemplo, en nuestra niñez servía primordialmente para conciliar sin dificultad el sueño reparador. Al crecer, adquirió otra función: la de convertirse en ring para desfogar nuestras energías, jugando a la lucha libre con hermanos y primos.
Lo del pancracio tiene su historia, que se originó cuando nuestro padre nos introdujo en ese mundo mágico al llevarnos a las funciones que entonces tenían lugar en el Estadio Saltillo, frente al lago de la Alameda. Quedamos impactados por las proezas de aquellos gladiadores que se partían el espinazo en cada lance. Ante nuestros ojos atónitos desfilaron las figuras de: “El Cavernario Galindo” —que era una sedita en su casa—, “Blue Demon”, Dorrell Dixon, “El Médico Asesino”, “Black Shadow”, “La Tonina Jackson”, “El Rayo de Jalisco” y René “Copetes” Guajardo, entre otros.


