
El asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta sigue siendo uno de los episodios más impactantes en la historia reciente del país. A 32 años del ataque ocurrido en Lomas Taurinas, Tijuana, el caso vuelve a ocupar titulares con una pregunta que nunca ha desaparecido: ¿existió un segundo tirador?
El 23 de marzo de 1994, durante un mitin de campaña, el entonces candidato presidencial recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en el abdomen. La versión oficial, sostenida durante décadas, apuntó a Mario Aburto Martínez como el único responsable del crimen.


