
Elegir actividades extracurriculares no debería tratarse solo de “mantener ocupados” a niños y adolescentes. La verdadera pregunta es: ¿qué actividades realmente aportan a la formación de personas más íntegras, capaces y preparadas para el futuro?
Diversos estudios en educación y desarrollo humano coinciden en que las actividades extracurriculares bien elegidas pueden marcar una diferencia real en habilidades sociales, emocionales y cognitivas que acompañan a una persona durante toda su vida.
Deportes: disciplina, resiliencia y trabajo en equipo
La práctica deportiva regular no solo fortalece el cuerpo. Deportes individuales y de equipo enseñan constancia, manejo de la presión y respeto por reglas y compañeros. Aprender a ganar con humildad y a perder sin rendirse es una lección que impacta directamente en la vida adulta, tanto en el ámbito profesional como personal.



