
Ocho días de angustia, incertidumbre y esperanza. Ese fue el tiempo que transcurrió desde que el perrito de la familia Cepeda-Jaramillo se perdió en Valle Dorado, al sur de Saltillo, hasta su regreso a casa. Tras escapar asustado por el estruendo de los cohetes de Año Nuevo, el peludito había desaparecido, dejando un vacío inmenso en el corazón de sus dueños, Alejandra Cepeda, Alan Jaramillo y el pequeño Alan.


