
CDMX.- La promesa de que millones de turistas llegarían al país atraídos por la Copa Mundial de Futbol se incumplió en los principales aeropuertos del país, cuyo tráfico nacional se redujo.
Las aerolíneas siguen afectadas por el precio de la turbosina, por lo que han tenido que ajustar sus operaciones y privilegiar rutas más rentables y no necesariamente las relacionadas a las tres sedes de la justa deportiva: Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.


