
La llegada de las altas temperaturas marca también el inicio de la temporada de alacranes en gran parte del territorio mexicano. Durante los meses de primavera y verano, estos arácnidos incrementan su actividad, lo que eleva el número de encuentros con personas dentro de viviendas, patios, jardines e incluso espacios urbanos.
México es considerado uno de los países con mayor diversidad de alacranes en el mundo. Aunque la mayoría de las especies no representan un peligro mortal para los seres humanos, existen algunas cuyo veneno puede provocar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.


