
Van cinco puntos muy concretos, todos de sucesos recientes ocurridos en abril. Hechos que, leídos en su conjunto, explican por qué hoy el vínculo bilateral entre México y Estados Unidos se encuentra en su momento más tenso desde el gobierno de Miguel de la Madrid, tras el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, en 1985. Lo curioso es que todo esto sucede justo cuando la dinámica bilateral está más entrelazada que nunca en todos sus ámbitos: político, económico, social y cultural.
1. El comercio como instrumento de presión. La visita del representante comercial de Estados Unidos para revisar el T-MEC confirmó un giro de fondo. El mensaje fue claro: la época de cero aranceles quedó atrás y Estados Unidos no tiene empacho alguno en relacionar crimen, narcotráfico y corrupción con el comercio bilateral. La impunidad en estos rubros no es negocio. Así de simple. La inversión requiere de certeza y reglas claras.


