
La mañana del 20 de abril de 1999 comenzó como cualquier otra en la Columbine High School, ubicada en Littleton, Colorado. Estudiantes caminaban entre pasillos, algunos conversaban en la cafetería y otros se preparaban para sus clases. Nadie anticipaba que ese día quedaría marcado como uno de los episodios más oscuros en la historia reciente de Estados Unidos.
A las 11:19 de la mañana, Eric Harris y Dylan Klebold iniciaron el ataque. Armados con rifles, escopetas y explosivos caseros, comenzaron a disparar en el exterior del plantel antes de ingresar al edificio. Testigos relataron escenas de confusión absoluta: estudiantes corriendo, gritos, y el sonido seco de las detonaciones rompiendo la rutina escolar.


