
En los días previos a la pausa de Semana Santa, el tema relativo al llamado plan B estuvo en vehemente, intenso y duro debate en los medios, entre la comentocracia y en las redes sociales. Ya con un pie en el estribo de las vacaciones, la iniciativa presidencial, que necesitaba mayoría calificada de las dos terceras partes de los senadores presentes en la sesión, por tratarse de enmiendas a la Constitución, fue aprobada por la Cámara Alta en lo general.


