
Comprar una casa por arriba del millón de pesos se ha convertido en un reto creciente en México. El aumento sostenido en el costo de la vivienda ha dejado fuera del mercado a muchos trabajadores que, con un solo ingreso, no alcanzan el financiamiento necesario para un crédito hipotecario del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Frente a este panorama, el esquema de crédito conjunto ha cobrado relevancia. La posibilidad de unir esfuerzos financieros con otra persona —ya sea pareja, amigo o familiar— permite acceder a inmuebles mejor ubicados o con mayores prestaciones.


