
Las familias que viven en los alrededores de la Refinería Olmeca, en el municipio de Paraíso, Tabasco, consideran que viven sobre “una bomba de tiempo” y no cuentan con protocolos de evacuación.
“Con esto (el accidente del martes) se realza el miedo, la preocupación de cómo vamos a amanecer hoy, cómo vamos a amanecer mañana”, expuso Cindy Barjau Mendoza, madre de familia que insiste en la necesidad de reubicar las escuelas que quedaron cerca de la instalación petrolera.


