
Ante la vertiginosa escalada de eventos en Sudamérica, la Diócesis de Saltillo utilizó sus plataformas oficiales para fijar una postura de acompañamiento espiritual y llamado a la no violencia. El pronunciamiento surge tras la intervención militar del Pentágono en Caracas, que resultó en la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
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A través de un comunicado, la institución religiosa expresó su preocupación por la incertidumbre que rodea el destino de la nación venezolana. En su mensaje, la Diócesis enfatizó que la salida a la crisis debe priorizar el Bien Común y la reconstrucción del tejido social, evitando que el anhelo de libertad se traduzca en actos vandálicos o represalias.
“Pedimos que, en medio de la incertidumbre, sea el Espíritu Santo quien guíe los corazones hacia la justicia verdadera y la reconciliación fraterna”, cita el texto compartido en redes sociales.


