
El Obispo de la Diócesis de Saltillo, Monseñor Hilario González García, destacó que los recientes cambios de párrocos son una “oportunidad de hacer un cambio” que invita a la esperanza y a renovar la fe. Las declaraciones se dieron en el marco de la instalación de un nuevo párroco en la parroquia San Isidro Labrador, en Arteaga.


