
A unas horas de que se cumpla el plazo para que México y Estados Unidos cierren la contabilidad de las aguas internacionales que comparten a través de dos ríos –el Colorado y el Bravo–, la tensión en torno a las negociaciones ha escalado debido a la intención de diversos organismos de comercio, del vecino país, de que el tema se incluya en las negociaciones del T-MEC.


