
Qué bien sabe el café cuando está dispuesto a usar la mente para escuchar música. Escuchar música con atención crítica, en modo de detectar movimientos melódicos, patrones y desvíos, armonías y disonancias. Me di cita al Teatro de la Ciudad Fernando Soler, sábado treinta de noviembre, ocho treinta de la noche. El público saltillense se encargó de llenar el recinto. Desde las ocho con diez, que llegué al Teatro, había ya una larga fila para entrar.


