
Han pasado 148 meses desde que Felipe Calderón dejó la presidencia de México. Se dice fácil, pero doce años y fracción representan un largo trecho en la historia de un país. Para ganar perspectiva, quizá valga la pena mirar hacia Estados Unidos: en aquel entonces, Barack Obama acababa de ganar su segundo mandato presidencial, y la posibilidad de que un tal Donald Trump llegara al poder era, en el mejor de los casos, un mal chiste. Doce años después, es Trump quien inicia su segunda presidencia. El mundo ha cambiado enormemente en 4 mil 500 días.


