
El nuevo Poder Judicial de México va a entrar a un túnel muy oscuro sin luz al final. ¿Producirá un Armagedón legal el potaje que se está haciendo? Nadie puede saberlo, pero las bases sobre las cuales se construirá el sueño del expresidente Andrés Manuel López Obrador no son promisorias. Ya se vio el desorden que tiene la organización de la elección de juzgadores por falta de dinero, y la ridícula boleta donde se votarán. Ya están los resultados del proceso de insaculación, realizada en una tómbola en el Senado parecida a la que usan en la Lotería, donde sus “niñas gritonas” no sacaron billetes premiados, sino, en una buena parte de los casos, recompensas por ser parte de la 4T.


